La luz marcará su precio más bajo con el tope ibérico mientras el Gobierno ultima su plan de contingencia

La luz marcará su precio más bajo con el tope ibérico mientras el Gobierno ultima su plan de contingencia

Una vez aplicada la compensación a las centrales de gas se quedará en 155,78 euros por megavatio hora Leer

Los usuarios de tarifa regulada pagarán por la electricidad este sábado el precio más bajo desde que comenzó a aplicarse el tope al gas a mediados de junio. Tras pagar a las centrales la compensación por esta medida (49,04 euros/MWh), el megavatio hora costará 155,78 euros, mientras que el precio de la luz en el mercado mayorista se quedará en 106,74 euros.

La cifra supone una reducción del 35,7% respecto a lo marcado el viernes, si bien es normal que el precio caiga el fin de semana, porque también baja el consumo. En cualquier caso, también se reflejará un descenso notable, del 12%, respecto a lo pagado el sábado de la semana pasada. De hecho, ese día se registró uno de los precios más bajos de los últimos meses en el mercado mayorista, 61,68 euros/MWh, pero hubo un pago mucho mayor por la compensación a las gasistas, 115,78 euros/MWh, que dejó el precio final medio en 177,46 euros por megavatio hora.

El tope al gas comenzó con unas reducciones en el precio del entorno del 6%, muy inferiores al porcentaje que esperaba el Gobierno, más cercano al 15% o al 20%. No obstante, la puesta en marcha coincidió con una ola de calor que tensionó el sistema e hizo que las centrales de ciclo combinado, que son las que reciben después una compensación en base al gas quemado para generar electricidad, trabajasen a destajo. Esta tendencia se repitió a lo largo de todo el verano.

Anteriormente, el Ejecutivo también había rebajado el IVA de la luz o sus impuestos especiales, pues la escalada de precios se remonta al verano del año pasado, aunque empeoró con la invasión rusa de Ucrania, que disparó el coste del gas. Ante la perspectiva de que Putin cerrase el grifo, la Unión Europea preparó un plan de contingencia para llenar las reservas del hidrocarburo y garantizar el suministro de cara al invierno.

En un primer momento, España chocó con Bruselas por el planteamiento de un plan que, consideraban, exigía demasiado esfuerzo a quien ya había hecho los deberes en materia energética. «A diferencia de otros países, los españoles no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades desde el punto de vista energético», llegó a recordar la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. La vicepresidenta tercera también aseguró que «pase lo que pase, las familias españolas no van a sufrir cortes de gas ni cortes de luz en sus casas».

En el caso de España, hace unos meses se anunciaron unas polémicas medidas –control de temperatura en interiores y apagado de luces en establecimientos cerrados- que deberían ayudar a reducir el consumo eléctrico y, sobre todo, a concienciar a la población.

Ahora, el Gobierno ultima los detalles de este plan y se ha reunido con asociaciones de consumidores y grupos parlamentarios para escuchar sus sugerencias, que van desde reducir la iluminación navideña a simplificar las facturas. Se espera que se anuncien pronto las medidas definitivas, aunque de momento el Ministerio de Transición Ecológica no ha adelantado mucha información.

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