Ojtirka, la ciudad ucraniana que ha resistido a la ocupación rusa

Ojtirka, la ciudad ucraniana que ha resistido a la ocupación rusa

Una columna de tanque rusos entró en Ojtirka el primer día de la invasión, pero la contraofensiva provocó su retirada Leer

Muchos pueblos y ciudades de la región ucraniana de Sumi, situada cerca de la frontera, cayeron bajo ocupación rusa desde la invasión lanzada por Moscú el pasado 24 de febrero, pero Ojtirka, localidad de 48.000 habitantes atravesada por el río Vorskla, resistió y dijo «niet».

En otras ciudades, se multiplicaron las muertes de civiles en las primeras semanas de la guerra, con, por ejemplo, más de 50 personas muertas en la batalla por la localidad vecina de Trostianets, mucho más pequeña. Ojtirka dijo «niet», no en ruso, y el alcalde Pavlo Kuzmenko explica que se debió sobre todo a la sangre fría de los habitantes.

«Solo murieron 18 civiles. No quiero vanagloriarme, pero fue gracias a la administración de la ciudad, a los voluntarios, a las personas que permanecieron en los refugios» dice a la AFP. El «mayor desafío era evitar el pánico» que habría «arruinado la defensa de la ciudad»

Una columna de tanque rusos entró en Ojtirka el primer día de la invasión, con la intención de capturar la localidad y dirigirse hacia la capital, Kiev. «Pensaban que pasarían muy rápidamente», recuerda Kuzmenko.

El alcalde –súbitamente propulsado a lo más alto de la jerarquía de mando, por ausencia o indecisión de responsables regionales– decidió que esta incursión rusa no podía aceptarse. Kuzmenko dirigió una respuesta en la que las tropas ucranianas provocaron la precipitada retirada de sus adversarios, que dejaron atrás tanques y diverso material.

Luego se produjo un mes de asedio ruso, con bombardeos casi diarios que destruyeron un hotel de la ciudad, un centro comercial, un depósito de carburante y la central térmica local. Los rusos también mataron al menos a 70 soldados ucranianos en una base militar con un bomba termobárica, según el embajador de Ucrania en Estados Unidos.

Entre otros inmuebles destruidos figura el centro cultural local, de una antigüedad de más de 100 años, que fue atacado en un bombardeo nocturno el 8 de marzo. La directora del centro, Tetyana Barshenko, de 59 años, retiene las lágrimas al revivir el disparo de misil que acabó con ese emblema de la ciudad. Pero, como muchos de los habitantes con los que la AFP ha hablado, la mujer expresa enorme gratitud hacia los soldados ucranianos. Esta ciudad nunca ha sido conquistada, y es gracias al ejército (…) y gracias al patriotismo de los ciudadanos», se felicita Barshenko.

Tras un mes de asedio, las tropas rusas se retiraron, igual que en otras regiones, el 26 de marzo. El presidente ucraniano Volodimir Zelenski designó a Ojtirka como «ciudad heroica», título honorífico solamente concedido a otra ciudad del noreste, Járkov.

La población cayó a 20.000 habitantes en el momento más duro de los combates, y la ciudad ayudaba a huir a un millar de personas por día, pero hoy ha recuperado casi totalmente su población original.

Nina Kolot, jubilada, explica la cooperación que se instauró entre los civiles y las tropas ucranianas, que se pertrecharon a algunos metros de sus viviendas. «Estaban ahí, combatían por la ciudad y nosotros los ayudábamos. preparando la comida» relata a la AFP esta septuagenaria. «Gracias a los soldados estábamos seguros»

Una reciente reanudación de los bombardeos ha hecho temer a los habitantes que los rusos podrían volver pronto, pero el alcalde Pavlo Kuzmenko se dice confiado. Aunque admite esa eventualidad, asegura que los rusos solo pueden llevar a cabo aquí bombardeos, pero les es imposible apoderarse de las ciudades. «Pueden conquistar algunos pequeños pueblos, pero necesitan recursos y cada día tienen menos recursos», asegura.

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